Mientras las vecinas provincias de Camagüey y Holguín ven empeorar su situación epidemiológica, Las Tunas se mantenía este lunes en la fase tres de la etapa de recuperación posCovid-19. No obstante, el Consejo de Defensa Provincial dio el visto bueno a varios pasos que, sin paralizar el transporte de pasajeros dentro del Balcón del Oriente Cubano, eviten que la excesiva movilidad de las personas propicie una propagación del SARS-CoV-2. Estas medidas ocurren sin que hayan desaparecido las carencias de combustible que padece la nación a causa del recrudecimiento del bloqueo estadounidense, otro factor que impone optimizar al máximo los carburantes en existencia.
Por otra parte, el Consejo de Defensa Provincial dejó sin efecto la obligatoriedad de que los choferes de vehículos estatales se detengan en las paradas; no obstante los inspectores populares mantendrán su presencia en esos sitios velando por el cumplimiento de las normas higiénicas y de distanciamiento. Al mismo tiempo las autoridades del Gobierno harán una nueva evaluación de los vehículos estatales verdaderamente imprescindibles para el funcionamiento de la economía, de manera que sean solo estos los que se mantengan circulando con la correspondiente autorización del CDP.
En los últimos 15 días Las Tunas no ha registrado nuevos casos positivos al SARS-CoV-2, sin embargo, el Consejo de Defensa emitió indicaciones claras para limitar la convocatoria de reuniones innecesarias en la capital provincial por parte de las instituciones y empresas estatales. Está en marcha, además, el diseño de un escalonamiento de los horarios de entrada y salida a los centros de trabajo para reducir las aglomeraciones en las paradas del transporte que generalmente ocurren a las 8:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde de cada día.

